HOMEOPATÍA
“En el estado sano de la persona, el poder vital como de índole espiritual (autocrático) actúa en forma ilimitada. Como Dynamis anima al cuerpo material (organismo) y mantiene sus partes, en sensaciones y funciones, en una admirable y armoniosa corriente vital.
De este modo, nuestro juicioso espíritu puede utilizar libremente este instrumento vivo y sano para los propósitos más elevados de nuestra existencia.” (Samuel Hahnemann, Órganon de la medicina 6ta edición, parágrafo 9).
La homeopatía se originó en la actual Alemania, de la mano del Dr. Samuel Hahnemann. Es una medicina que al igual que la medicina hegemónica, alopática o tradicional apunta a tratar las enfermedades del hombre. la diferencia con esta, es que la homeopatía busca la integración de las esferas psíquica y física del organismo para dirigir el estudio y el tratamiento del paciente. Para la homeopatía además de los síntomas típicos de cada patología, existen otros síntomas a los que comúnmente no se les presta atención, pero que hablan de lo individual de cada persona. Busca de esta forma la manera individual que tiene cada organismo de enfermarse, y mediante esta búsqueda integrada, apunta a la curación con remedios en bajas dosis.
Los principios en los cuales está apoyada son la ley de similitud, la dosis infinitesimal y el remedio único.
La ley de similitud se refiere a que, a diferencia de la medicina alopática o tradicional, la homeopatía no apunta a suprimir las enfermedades o sus causas con sus medicamentos, sino sostiene que hay que estimular al organismo para que este mismo se desembarace de todos los disturbios de salud. Un remedio puede curar un síntoma determinado, porque es capaz de causar el mismo síntoma en una persona sana.
La dosis infinitesimal es la mínima cantidad de medicamento posible, que pueda restablecer la salud del enfermo, de manera suave, rápida y duradera. Se busca esto para evitar agravaciones o trastornos por dosis elevadas, las cuales son obstáculos para la curación.
Y el remedio único es aquel remedio que sintetiza la dinámica mórbida del enfermo, aquel que resume no solo los síntomas físicos, sino aquel que coincide en la forma de ser, la sensibilidad, la irritabilidad, la forma de desenvolverse y funcionar que tiene un organismo. se llega al remedio único, mediante una extensa entrevista donde se recaba información no solo de la actualidad del paciente, sino de toda su vida; de todos los padecimientos físicos, psíquicos, emocionales, morales que el paciente ha sufrido, buscando en ellos un patrón individual de reacción y de padecimiento, para conocer de manera integral y completa al paciente, y llegar de esa forma a medicarlo con un remedio que apunte a restablecer no solo la salud física, sino también el equilibrio psíquico y emocional.